Nombre bíblico
Daniel
“Dios es mi juez”
Origen: Hebreo (Daniyel)
Versículo clave
“Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño.”
Daniel 6:22
La historia de Daniel
Daniel era un joven de la nobleza de Judá cuando fue llevado cautivo a Babilonia y entrenado para servir en la corte del rey Nabucodonosor. Desde el inicio "propuso en su corazón no contaminarse", rehusando la comida real y pidiendo solo legumbres y agua; Dios honró su convicción dándole salud, ciencia y sabiduría diez veces mayor que la de todos los sabios del reino. Por su capacidad de interpretar sueños y visiones ascendió a posiciones de gobierno bajo cuatro reyes —Nabucodonosor, Belsasar, Darío y Ciro— sin perder nunca su integridad. Cuando un decreto prohibió orar a cualquier dios fuera del rey, Daniel siguió arrodillándose ante su ventana tres veces al día como acostumbraba, y por ello fue arrojado al foso de los leones; Dios cerró la boca de las fieras y lo sacó ileso (Daniel 6:22). Sus visiones proféticas sobre los reinos del mundo y la venida del Reino eterno hacen de su libro uno de los más citados sobre los últimos tiempos. Daniel enseña que la fidelidad constante en lo pequeño y la oración perseverante sostienen al creyente aun en tierra hostil.